Lokos y Xifladas

Lokos y Xifladas
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sábado, 28 de noviembre de 2009

Descubre el punto G masculino ...!!!!

El cuello, la oreja, el pecho, la parte baja de la espalda y, por supuesto, los genitales. El cuerpo del hombre está lleno de zonas erógenas. Ahora sólo tienes que descubrirlas y aprender qué puedes hacer con, sobre y en cada una de ellas.

Zonas erógenas masculinas

No hace falta ser un genio para saber cuál es el lugar de su cuerpo que tu chico espera que colmes de atenciones y mimos varios. Pero por fortuna en la anatomía masculina hay otros tantos puntos lujuriosos que, debidamente estimulados, llevarán a tu hombre a cotas de placer superiores a las que está acostumbrado. Según Ian Kerner, autor de Ellas llegan primero (Punto de lectura): "Estimular estos puntos le resultará superplacentero y creará cierta tensión sexual que incrementará el flujo sanguíneo en dirección a los genitales. Esta excitación intensificará sus contracciones pélvicas y potenciará el orgasmo". El hecho de que sean sitios inesperados en donde es muy probable que nunca antes le hayan tocado añade una dosis de picante y se convierte en una de las zonás erógenas masculina. He aquí el mapa de sus puntos escondidos más potentes y la guía para activarlos al máximo.
Su punto G

La próstata del hombre (esa glándula del tamaño de una avellana que se localiza bajo su vejiga) es el botón mágico para volverlo loco de placer. Para estimularlo, mientras le das sexo oral o durante la penetración, coloca dos dedos sobre la piel que está entre sus testículos y el ano. Tal y como explica Kerner: "Su próstata está situada en ese punto, aunque en el interior del cuerpo. Al presionar justo ahí lo que haces es rozarla de forma indirecta". Cuando sientas que tu chico está a un paso del orgasmo, presiona el área rítmicamente una vez por segundo hasta que llegue al clímax. Y si quieres, y él se atreve con una técnica más potente, estimúlale analmente. Cuando estéis en la postura kamasutra del misionero o en la de la cuchara (de lado), acaríciale alrededor de su "puerta trasera". Si no se queja ni pierde intensidad en la erección, es que tus movimientos le gustan.
¿Quieres dar un paso más? Pregúntale si puedes penetrarle. A unos tres centímetros de profundidad y hacia la parte delantera de su cuerpo sentirás una protuberancia redonda, ésa es la próstata. Puedes tocarla ligeramente o acariciarla con la punta del dedo, con movimientos rápidos y firmes o más lentos. No olvides tener las uñas cortas, usar mucho lubricante y estar pendiente de su reacción.
Su punto C

La oreja también tiene su punto G y, concretamente, el borde exterior de la misma, es otra zona superexcitante. "Esta firme prominencia cartilaginosa en forma de C alberga una gran cantidad de nervios", explica Barbara Keesling, autora de "Cómo volver loca a la mujer en la cama" (Robinbooks). Bésale en el cuello lentamente y ve desplazando tus labios hacia la parte trasera de la oreja. Apoya los labios en la zona alta del pabellón auditivo y recorre el borde de modo que roces la parte trasera y delantera de la oreja al mismo tiempo. Cuando sientas que su nivel de excitación está a tope, habrá llegado el momento de mordisquear y succionar su punto C. ¿Un toque extra? Acaríciale los genitales al mismo tiempo y con el mismo ritmo. Lo volverás loco porque es una de las zonas erógenas masculinas más demandadas por ellos.

Su punto 8 :
Este rincón es una bomba de placer . Coloca el dedo en la base de su pene, en el punto exacto donde se une a los testículos. "Esta zona está recubierta de un tejido igual de sensible y eréctil que el del pene", señala Kerner. Dibuja con la punta del dedo un anillo alrededor de la base de su miembro (ésa es la parte superior del ocho), entonces dibuja otro alrededor de su escroto justo en donde se adhiere al cuerpo (ésa es la parte inferior).
Durante los juegos sexuales previos dibuja ese ocho imaginario con el dedo o estimula una mitad con la lengua mientras acaricias la otra. Para multiplicar las sensaciones, alterna los movimientos y así no sabrá qué es lo que vas a hacer a continuación. Haz círculos con la lengua alrededor de los testículos, esta es otra manera de excitar esas zonas erógenas masculinas y, al mismo tiempo, presiona suavemente la base del pene. Este pinzamiento retiene la sangre en la zona y prolonga la excitación un poco más. Otras ideas sexys: sujeta una taza de agua caliente durante unos segundos y después coloca tus manos tibias sobre la zona. El calor intensificará la sensación de cada movimiento.

El punto W :

Dile a tu chico que se tumbe boca arriba, siéntate sobre él y coloca un dedo en uno de los laterales del pecho. Recorre el borde de su pectoral hacia abajo, desplaza el dedo hacia el centro y después hacia arriba para hacer el mismo movimiento pero a la inversa en el otro lado. Esta postura kamasutra es como si dibujaras una uve doble. Empieza con una caricia firme (ponte un poco de lubricante en la yema del dedo para que el roce de la piel sea más placentero) y luego repite el movimiento de forma más suave, con la mano o con la lengua. Cuanto más despacio le toques más excitarás todos los nervios que están bajo la piel. Alterna las caricias hacia delante y hacia atrás a lo largo de todo el punto W y no te olvides de prestar especial atención a sus pezones. Aumenta la presión y tócalos cada vez un poco más fuerte para que se concentre más sangre en la zona y la sensación de placer se intensifique.

El punto F:
En uno de los lados del pene, justo por debajo del glande, hay una línea fina extremadamente sensible: el frenulum o frenillo. Es cierto que muchas mujeres tocan el punto F durante el sexo, pero la mayoría ignora cuál es la mejor técnica para estimularlo igual que se estimula el punto G. Cuando le practiques sexo oral procura que tus dedos estén sobre el frenillo.
Mueve la mano y la boca al mismo tiempo hacia delante y hacia atrás, asegurándote de llegar hasta la punta del pene para rozar el punto F en cada movimiento. Y durante el coito, por ejemplo, colocaos en una postura (como el misionero o estilo perrito) en la que sea él quien haga casi todo el movimiento a la hora de penetrarte. De esta forma él se ocupará de que su frenillo consiga la máxima fricción.
El punto X :

Dile a tu chico que se tumbe boca abajo con las piernas juntas. Verás que la hendidura que queda entre sus nalgas (el pliegue en el que cada nalga se encuentra con la parte posterior de sus muslos más los pliegues de la parte interior de sus muslos) forma una X. "Acariciar el punto X es excitante porque te acercas al ano, al perineo y a los testículos sin tocarlos directamente", dice Keesling.


Dale un masaje en la espalda y desliza las manos hasta el trasero. Presiona con cada mano el pliegue de ambas nalgas (donde se unen con los muslos) y, poco a poco, acerca los dedos entre sí.
Cuando se encuentren en la mitad desliza un dedo en dirección a la espalda mientras que con el otro presionas hacia la zona interna de los muslos. Alterna los movimientos para mantener el factor sorpresa y, para poner la guinda, lámele el centro de su punto X o su punto G, justo donde las dos líneas se cruzan.
El punto R:

Los testículos son extremadamente sensibles y, de hecho, hay un pequeño punto que, bien estimulado, le lleva al placer total antes que cualquier otro roce. Se trata de esa línea que recorre el centro de su escroto de arriba abajo. Pero también es verdad que es un punto tan sensible que hay hombres que lo encuentran maravilloso y otros que ni locos se dejan tocar. Así que experimenta de qué tipo es tu chico tocándole ahí suavemente mientras le acaricias el pene durante los juegos previos.
Si se pone tenso o deja de jadear está claro que has de parar. Si, en cambio, le gusta, puedes lamerle en la zona donde el escroto se une al cuerpo. Continúa deslizando la lengua hasta llegar a la cabeza del pene y ya verás como en cuestión de segundos tu chico estará directamente en el nirvana.

El punto 0:

Según los textos tántricos un ligero masaje en la rabadilla despierta el "kundalini" o energía sexual. En la base de la columna vertebral hay una pequeña protuberancia repleta de terminaciones nerviosas conectadas directamente con los genitales, igualito que el G. Por eso, acariciar esta zona es una buena manera de estimularle.
Dile que se tumbe boca abajo, coloca los pulgares sobre el punto O y muévelos en círculos pequeños. Después, bésale o lámele sobre el dibujo de la columna vertebral mientras continúas dándole ese intenso masaje en la parte baja de la espalda. Presiona de forma constante y ve alternando los movimientos firmes con otros más delicados. Cuando termines, te darás cuenta de que su columna no es la única parte del cuerpo que está dura.

http://www.cosmohispano.com/zonas-erogenas-masculinas

viernes, 6 de noviembre de 2009

A jugarrrrrrrrrr.... para ellos.


Explorando el amplio universo de los juguetes sexuales vemos que también les toca el turno a los hombres. Hablaremos de los juguetes sexuales masculinos disponibles en el mercado.

Aunque a decir verdad, no son muchos los varones que se atreven a descubrir nuevas experiencias en este terreno de los juguetes sexuales, hay otros que sí los utilizan, por gusto o por necesidad, o por lo menos se muestran abiertos a escuchar acerca de ellos para probar nuevas formas de satisfacción sexual.

Cualquiera sea tu caso, este sexomail, te resultará interesante, y si eres mujer, quizá quieras intentar convencer a tu pareja de implementar nuevos juegos sexuales y este artículo te ayudará a despejar dudas y a encontrar los fundamentos para convencerlo.

Las variedades en juguetes sexuales masculinos, disponibles en el mercado, son las siguientes:

Para uso anal:

- Vibradores o dildos:
Generalmente en forma de pene, son los más tradicionales. Fabricados en todo tipo de materiales, los más adecuados son aquellos de silicona.

Vienen manuales o con motor vibrador. Son usados para penetración anal ya sea en juegos de pareja o como masturbadores.

Recuerda usar un muy buen lubricante antes de colocarlos en el recto.

- Bolas chinas:
Se trata de bolas o pelotas unidas entre sí a través de un hilo flexible, las cuales provocan una placentera vibración con el movimiento del propio cuerpo. Traen un cordón para facilitar su extracción.

- Manos, brazos y puños realísticos:
Ideal para los que buscan sexo más extremo, práctica conocida como fisting.

Pero no todos los juguetes son para uso anal, ya que muchos hombres, no les interesa este tipo de estimulación y desean satisfacer sólo su pene. Para ellos, las alternativas son las siguientes:

- Muñecas hinchables o inflables:
Las que simulan el cuerpo de una mujer, o también de hombres, algunas de ellas tan reales como las “real dolls”.

- Las bocas:
Réplicas exactas de bocas, las cuales son ideales para una perfecta estimulación oral. La manera de conseguir “sexo oral”, disponible a toda hora. Pueden ser manuales, con bomba de succión o con vibración.

- Succionadores:
Otra forma de simular una estimulación oral para tu pene. El mecanismo de acción de estos juguetes, es similar al de una bomba de vacío.

- Mano masturbadora:
Una réplica de una mano femenina, la cual viene con un potente vibrador para garantizar el máximo placer en tus masturbaciones.

- Vaginas y anos:
Réplicas exactas de estos órganos. Muchos de estos modelos son con bomba de succión y los más avanzados, suelen venir con vibrador.

Fuente: educasexo.com

viernes, 13 de marzo de 2009

Manual de Uso del CLÍTORIS... !!!


El botón del amor dejará de ser un misterio. Por fin, conoceremos a fondo el clítoris, el órgano de placer femenino.
Pequeño, oculto y tímido, pero de lo más placentero, así es el clítoris, el órgano de placer femenino por excelencia. Aunque el género masculino lo conoce, algunos de oídas, son muchos los que han sido incapaces de toparse con él.
Nosotras, queremos que el clítoris, la parte más importante de la anatomía sexual femenina, deje de ser un misterio.
A continuación, desvelamos todo lo que se debería saber sobre el clítoris, cómo es, dónde está, cómo acariciarlo... ¡Empieza una lección de anatomía 100% hot!

Anatomía del clítoris .

Aunque preguntar por la localización del clítoris parece una evidencia, la realidad es que muchos hombres y algunas mujeres desconocen en qué lugar se esconde el botón del amor. El clítoris se encuentra escondido debajo de la capucha clitoridea, dónde se unen los extremos superiores de ambos labios, justo encima de la uretra. La parte más visible se sitúa entre los labios, debajo de un pliegue de piel que le cubre: la capucha
El cuerpo del clítoris está formado por dos brazos que se extienden hacia el interior del cuerpo femenino, bajo la piel, mientras que el glande, es el extremo del clítoris que se hace visible.

El clítoris; el órgano del placer

El clítoris no tiene otra función que la de dar placer. Es el órgano más hot que solo desea ser tocado y acariciado. Sin embargo... ¿Qué zonas del clítoris son de tocamiento obligatorio?
El glande es un auténtico captador de sensaciones muy placenteras. Así que hacer una parada en él es obligada, como también lo es, la zona de alrededor del glande. Con solo acariciarla, las sensaciones producidas son de alto voltaje. ¡a probarlo!
Acariciar el tronco del clítoris garantiza una excitación máxima. Es por esta razón que las posiciones en las que el hombre se apoya sobre el pubis femenino estimulando así el clítoris son el pasaporte al orgasmo.
Los bordes de la vagina no hay que pasarlos por alto. Una dosis de caricias en esta zona, provoca sensaciones de lo más extremas.

El clítoris pide a gritos… ¡Caricias!

Existen muchas formas de acariciar este punto de la anatomía femenina para dar placer máximo. Con los dedos, con la lengua, a través del kamasutra...
Las caricias manuales a través de los dedos son un clásico que nunca fallan. Eso sí, a veces hay que recurrir a los lubricantes para permitir que los dedos se deslicen con mayor facilidad. Si se quiere añadir más pasión, con la lengua. Delicadas succiones con la boca abren las puertas del paraíso sin problema.
Pero no solo hay que acariciar el clítoris. Las paredes de la vagina, zona de paso obligada para el pene, también pueden y deben acariciarse para ir preparando el terreno y conseguir un orgasmo pleno.

Las posturas más placenteras. ¡Alíate al kamasutra!
La cowgirl... ¡Ponte encima!

La mejor postura para llegar a estimular el clítoris durante el coito, es que te pongas encima de tu chico de forma que tu clítoris se roce con su pelvis durante la penetración.

El perrito

En esta tradicional postura, o en cualquier otra en la que penetración se haga desde atrás, es más fácil llegar a la estimulación del clítoris. Pero además, si quieres disfrutar de verdad, pídele a tu chico que masturbe desde la postura del perrito o bien, que te masturbe cuando estés encima de él... ¡No te arrepentirás.

sábado, 14 de febrero de 2009

Kikiar en el cochesito lerele.... ains...



Todos sabemos que no siempre podemos hacer el amor cuando queremos, si no que depende más de si podemos, sobretodo en el caso de los que somos jóvenes y no podemos aspirar a independizarnos. La mayoría hemos usado alguna que otra vez el coche para hacerlo cuando la necesidad aprieta y no hay otro sitio. Pero claro, cada uno tiene su estilo y su forma de aprovechar el espacio. Algunos lo hacen en uno de los asientos delanteros y otros aprovechan la parte de atrás. ¿Qué ventajas e inconvenientes tiene cada lugar?


Asientos delanteros: • Ventajas: los respaldos pueden reclinarse y en algunos coches el asiento se mueve, de modo que puedes echarlo hacia atrás para tener más espacio para las piernas. Casi es como tener una cama porque puedes tumbarte. Por otro lado puedes dejar a mano lo que necesites, como condones o kleenex.


• Inconvenientes: es fácil cansarse rápido de estar echado en el asiento, tener dolor de espalda, o que se te duerman las piernas. También incómodo ponerse de rodillas encima de tu compañero/a, porque no cabes, o pones la rodilla fuera del asiento y te haces daño… Además, no permite muchos cambios de posturas al haber poco espacio para moverse.


Asientos traseros: • Ventajas: mayor libertad de movimiento al haber más espacio. Puedes reclinar los asientos delanteros hacia delante (y bastante si es un tres puertas) para aumentar ese espacio, y también para apoyar los pies en algún momento. La parte trasera da mucho más juego a probar posturas variadas y atrevidas. Las lunas tintadas también dan privacidad e intimidad, ya que son ilegales en la parte delantera. • Inconvenientes: si vas a tener que salir pitando, mal asunto. Tumbarse en ellos puede ser complicado si no hay suficiente sitio para las piernas. También así es incómodo el darse en las puertas con la cabeza. Hay que tener cuidado también con los enganches de los cinturones, ya que si no pueden esconderse, pueden resultar molestos.


Básicamente podemos decir que la parte de delante es más orientada para esos “rapiditos” sin mucha variedad, y la de atrás para aquellos que se lo toman con más calma o que prefieren tener espacio para cambiar. Practicar sexo en el coche tiene bastantes inconvenientes, pero si seguís nuestras recomendaciones vereis como puede sacársele provecho a la situación y acabe siendo casi como una habitación con cama. Si todavía no has probado a hacer sexo en el coche, lo primero que tienes que comprobar es que a tu pareja no le disguste la idea, hay chicas que se niegan a hacer sexo en el coche aunque también hay otras a las que harás realidad su fantasía sexual. Lo siguiente a comprobar es que llevas: * Más de un condón (si se te rompe el primer condón se te acaba la noche de diversión). Si usáis otro método anticonceptivo pues os olvidáis (o si queréis tener niños oye… pero para eso mejor que empecéis por tener la casa y procrear allí ¿no?). * Kleenex. * Una toalla, ¿o te arriesgas a manchar la tapicería con los fluidos de alguno de los dos? Como la tengas de cuero, o el coche no sea tuyo, te metes en un pequeñito lío. * Y una bolsita donde echar kleenex y condón. Estaría bien llevarse también una botellita de agua para el después y unos guantes de plástico en caso de que el chico meta sus deditos el algún lugar y no puedan ser limpiados correctamente con el pañuelo (además que dejan olor en el volante y al día siguiente puedes tener un accidente al recordar lo que hacías por la noche cuando huelas ese aroma tan particular…). Puedes conseguirlos de la gasolinera o un supermercado. Obviamente, son para el después, a menos que no te importe dejar abundantes “pruebas” de haber practicado sexo en el coche. Sobre el lugar Depende de ti, pero al menos procura no dejar el coche de manera que el tubo de escape toque matorrales o plantas, se pone muy caliente y en verano te puede hacer un incendio, y eso no queremos que pase… Si vas a dejar el coche cerca de una carretera, ponlo de cara a la perpendicular de la carretera, porque de otro modo se reflectarán en los faros de atrás las luces del resto de coches y todos sabrán qué estás haciendo sexo en el coche. La iluminación también es un detalle a tener en cuenta ya que donde hay luz puede haber botellón con el apelotonamiento correspondiente en el cristal de niñatos salidos.


Parques: Si el parque no tiene aparcamiento, es mejor elegir otro lugar, ya que aparcar el coche en mitad de un parque canta mucho. El parking debe cumplir con una escasa iluminación, ya que las zonas iluminadas pueden ser un problema porque suelen ser transitadas por paseantes nocturnos con perro. Polígonos IndustrialesSuelen estar vacíos a altas horas de la noche, asegurando intimidad para dar rienda suelta a la imaginación y a lo que los asientos abatibles den de si. Además suelen contar con incontables zonas para aparcar, cosa que viene muy bien si alguien más te ha copiado la idea de echar el caliqueño nocturno en el mismo sitio. Cementerios: El problema de parar al lado de un cementerio es que posiblemente estén custodiados. En caso de ausencia del mismo, son ideales para calzarse una gótica amante del morbo y lo siniestro.


El rincón oscuro del barrio: Eso sitio que todos conocen. El mayor problema es que pueda estar ocupado, pero si no es así, te plantas allí en 5 minutos, apenas gastas gasolina y echas uno rapidito. Parking de centro comercialAl igual que los anteriores, son gratis y generalmente subterráneos. Son generalmente útiles cuando sales de una sesión golfa directo a hacer el golfo, ya que a la una de la mañana, pocos utilitarios son los que permanecen en el parking.


Posturas: 69: Todo un clásico del kamasutra. Solo puede realizarse en los asientos traseros ya que aunque trabajes en un circo, la postura acrobática en los asientos delanteros es prácticamente imposible.


Sobre el capó: Si te apetece montar un auténtico show, esta es la mejor postura. La mujer se tumba boca abajo sobre el capó en una posición de casi 90º. El hombre la sujeta de la cintura mientras le introduce una buena inyección de carne.


Bajada al pilón estándar: Se puede practicar mientras el chico conduce. La mujer baja al pilón de una forma básica sin que el resto de transeúntes se percate de la situación. No es recomendable hacerlo mientras la mujer conduce por dos razones, la dificultad de comerle to lo negro y que las mujeres no pueden estar a dos cosas a la vez, y mucho menos cuando una le nubla la vista.


El puente: El 1 de mayo es una buena fecha para practicarlo, pero no se llama así por su fecha de ejecución sino por su forma. La mujer se tumba en el capó baca arriba. El hombre le sujeta las piernas hacia arriba sobre sus hombros mientras le introduce to lo gordo en to lo negro.


Clásico: La postura más usada. Es una variación del misionero que debe realizarse con la máxima horizontalidad del asiento delantero. La chica se acuesta mirando al techo y el chico se la clava cual estaca tumbado sobre ella. La gran mayoría de los que han usado el coche de picadero dominan a la perfección esta postura.


Cara a Cara: Se puede probar mientras el chico conduce aunque se pierde mucha visibilidad debido a que las mujeres no transparentan. El chico se sienta en el asiento de conductor y la chica se sube encima suya mirándole a la cara con las piernas dobladas sobre el asiento. La DGT no la recomienda en absoluto.


Conduzco yo: Puede realizarse mientras la chica conduce, a diferencia de la anterior la chica tiene absoluta visibilidad pero no es recomendable debido a la nula capacidad de una mujer a estar a dos cosas a la vez. El chico se sienta en el asiento y la chica usa al chico como asiento. Si la chica no llega a los pedales puede ser ayudada por el chico.


La cochinilla: Solo posible mientras el coche está aparcado, consiste en convertir el espacio debajo de la guantera en un habitáculo para un cunnilingüista mientras su compañera se espatarra literalmente en el asiento del copiloto. Es difícil de llevar a cabo si el chico es más bien grande pero si hay posibilidad de llevarlo a cabo es una de las posturas mas discretas para esos a los que le pilla el calentón allí mismo. Centrado: No es recomendable en determinados coches ya que el chico puede meterse el cambio de marchas por el culo por error. El chico se sienta de rodillas entre los asientos delanteros con mucho cuidado y la chica degusta un sabroso calippo de carne sentada en el medio de los asientos traseros.


Caballo Rampante: Para los amantes de los asientos traseros, el chico se tumba bocarriba mientras que la chica cabalga sobre él cual caballo rampante desbocado. Ella es la que tiene el control, muy útil si el chico viene muy cansado de currar y lo que más le apetece es echarse una siesta. También es realizable en el asiento delantero si se dispone de unos buenos asientos abatibles. Echa los seguros y mantén la calefacción si hace falta, a una temperatura agradable.


A ser posible no pongáis las manos en los cristales empañados a lo Titanic, o al menos luego límpialos, porque el día que llueva, se empañen, y quien vaya contigo lo vea se va a reír de lo lindo.

viernes, 9 de enero de 2009

Aprendamos a comer bien... manual de buenos modales en la cama...

Es un tópico de conversación femenina, que se pronuncia tanto en modernas reuniones de Tupperware como en cenas de amigas o series de televisión tipo Mujeres desesperadas: "Todos los hombres saben meterla pero sólo una minoría es capaz de llevarte al séptimo cielo usando su lengua". Según dicen, las lesbianas lo comen algo mejor: ellas también tienen vagina y saben cómo funciona, pero, por otro lado, no todas las vulvas son iguales. Siguiendo estas instrucciones, válidas para devoradores de órganos de ambos sexos, no te aseguramos que consigas que tu amante tenga un orgasmo, pero al menos quedarás como un/a señor/a por haberlo intentado con todas tus fuerzas.


- Lo primero que hay que hacer antes de empezar a chupar es ganarse al resto del cuerpo de la dueña de la vagina. Una mujer no es como un hombre, no se puede ir directamente al grano, hay que acariciar toda su anatomía, mimarla, darle mucha coba y, cuando por fin se llega a la vagina, decirle lo bonita que es y mostrar mediante gestos y exclamaciones cómo la deseas.

- Antes de nada, coloca a la chica en una postura cómoda, mejor boca arriba o sentada en una cama o sofá mullido, tumbada, rodeada de cojines, que se sienta la reina. Entonces, ya puedes abrirla de piernas y empezar a piropear su conejito y decirle lo bien que huele y lo maravilloso que es. Aunque sea verdad. Hasta las más deslumbrantes top models tienen ahí su talón de Aquiles y suelen albergar dudas sobre la estética de sus labios mayores y menores.




- Mientras acaricias suavemente sus muslos y su vulva, sigue hablando de su entrepierna, de lo suavita que está y de lo caliente que te está poniendo. Ella se irá derritiendo poco a poco con tus palabras y tocamientos. Trabaja bien su ombligo, su vientre y la hipersensible parte interna de sus muslos; manoséala, bésala, lámela, escribe su nombre con la punta de la lengua. Lame también las ingles, bordea el coño pero no lo toques todavía (aún hay más). De vez en cuando, eso sí, roza un instante su vello púbico. Hazte de rogar y ella te acabará suplicando que se lo chupes.




- Efectivamente, ahora ella te ruega que se lo comas. Picotea sus labios vaginales, huélelos, dale suaves golpecitos con la lengua, acarícialos con la nariz o con los labios pero no seas fuguilla y no empieces a chupar a machamartillo; ten un poco de paciencia y prepárala bien: una vagina no es un pene y no se puede meter en la boca de buenas a primeras. Si a ella le apetece y le excita, incluso le puedes afeitar el vello púbico con mucho cuidado. El caso es ir estimulando la zona poco a poco para que se vaya mojando y excitando.




- Nota importante: si eres un hombre y no precisamente barbilampiño, aféitate o, si no, come con cuidado, sin rozar con la lija de tu cara, pedazo de animal. Un arañazo de barba de uno, dos o más días en la hipersensible piel de la vagina puede hacer bastante pupa. Ahora, si tienes barba y/o bigote poblados, te pueden servir de ayuda para estimular la zona, que puede ser "cepillada" con sumo cuidado.




- En cuanto al sexo seguro en el cunnilingus, existen profilácticos vaginales, aunque son un engorro. Así que lo mejor es que tanto la persona que da como la que recibe la felación tengan su historial clínico en regla, si no quieren intercambiar enfermedades como la gonorrea, la sífilis, la hepatitis B o el herpes, entre otras.




- Cuando el coño esté bien precalentado, ya puedes empezar a chupar los labios superiores, primero besándolos suavemente durante un rato y luego morreándolos como si fueran una boca, dándoles con la lengua pero sin penetrarlos todavía. Ahora apártalos. Ahí verás los labios inferiores, que son más sensibles y también necesitan una ración de lengua, pero más delicada. Afila la punta y tómate tu tiempo...




- Poco a poco, profundiza con tu sinhueso en la vulva o, hablando en plata, fóllala con la lengua, pero siempre con tacto y delicadeza. No olvides insistir y decirle una y otra vez lo buena que está su vagina y lo buena que está ella. Nadie se cansa de recibir flores.




- Nunca soples con fuerza en el interior de la vagina. Por una brisilla de aire no pasa nada, pero si soplas a lo bestia puede ser muy peligroso, ya que el aire podría entrar en el torrente sanguíneo y provocarle una embolia a la señora o señorita.




- El culo y el perineo también existen. De vez en cuando, no pasa nada si desvías la boca hacia esas zonas y les das su dosis de placer. Todo eso nos ayudará a llegar a nuestro objetivo: el multiorgasmo.




- Si la notas muy excitada, ya puedes abrir la parte superior de la vagina y buscar el clítoris. No lo toques de momento, sólo mira su estado: si está en reposo, debes currártelo más, si está duro y erecto, puedes empezar a trabajarlo.




- Ojo: nunca toques un clítoris con la manaza seca, ya que podrían quedarse pegados y producir dolor al ser retirados: si has de tocarlo (cosa no siempre necesaria) humedécete los dedos, que la saliva es gratis.




- Chupar un clítoris es complicado porque cada uno es un mundo. Los hay más y menos grandes, más o menos sensibles y más o menos tímidos. Así que aquí tienes que pedir la colaboración de su dueña. Que abra la boca para algo más que gemir y suspirar y te diga si le gusta, dónde le gusta y cómo le gusta o, mejor, que te guíe ella misma con su manita inocente.




- Ahora que ya conoces los gustos de la dama, agárrala bien por las piernas, abriéndolas, y chupa su clítoris, juguetea con él sobre la piel que lo recubre. Aunque cada vulva es de su padre y de su madre, muchas chicas prefieren que se les aplique sobre el clítoris la (más acogedora) lengua abierta y relajada que la puntita tensa, así que prueba así a ver qué le gusta más. Cuando encuentres el punto y el ritmo ideales, tírate un buen rato comiendo clítoris, siguiendo el ritmo de su cuerpo, prestando atención a sus reacciones y orgasmos, fundiendo la cabeza con su coño. Déjate llevar por tu instinto animal y por las reacciones de tu compañera.




- Si se tercia, mientras chupas clítoris masajéala y penétrala con los dedos o con un consolador. Si lo haces con los dedos, mete uno, dos o tres, dependiendo del tamaño del coño (la mayoría piden dos). Asegúrate que se deslicen bien y haz un mete-saca con ritmo constante, pero sin dejar de chupar. Infinidad de mujeres disfrutan más con esta combinación bucodigital que con el pene más gordo del mundo. Tal vez empieces a notar las primeras contracciones orgásmicas.




- Si te apetece y le apetece, también puedes meterle un dedo en el culo muy bien lubricado. Con ciertas mujeres, es mano de santo. Entretanto, no dejes de gemir, hacer "mmmmm" y decir cuánto te gusta su entrepierna y sus aledaños.




- Nota importante: no dejes de chupar, ni abandones el ritmo, hasta que ella te lo pida. Muchas mujeres se quedan a medias porque la cabeza que tienen entre las piernas se cansa o se aburre de chupar. Tú insiste y sigue lamiendo, disfruta del acto, bucea bien y no pares, sigue, sigue...




- Ahora que estáis los dos a cien puedes improvisar y hacer lo que te dicte el instinto, sobar también las tetas, retorcer a la chica, levantarla, pero siempre sin separar demasiado la boca del coñito. Sí, ya sé que se ha corrido un par de veces, pero te recuerdo que no es un hombre que se derrumba tras una eyaculación y necesita recargar pilas. Puede que una mujer quiera correrse 40 veces o tal vez tenga un multiorgasmo cuya duración aumentará si lo alargas moviendo tu lengua en la parte baja del clítoris.




- Cuando ella se quede satisfecha, exhausta, cuando caiga rendida después de un buen puñado de orgasmos, no sólo estará eternamente agradecida y enganchada a ti, sino también deseosa de complacerte en todo lo que le pidas, de devolverte todo el placer que le has dado. Aprovecha y disfruta con ella, ahora su cuerpo está relajado, lubricado y caliente. Dispuesto a todo...




Ains... poca verguenza tenemos algunos... mira tuuu.... ainsss... ke cosas oye.... ains... ahh.. por cierto.... Continua con la otra version alimentaria.... ejem... el siguiente post enseña una buenas pautas para "comerse" un "platano".... ains... ke verguensas me tan viniendo ansi del repente.....

lunes, 8 de diciembre de 2008

VAGINA....

Lo que deberias saber sobre la vagina:

--Tamaño de la vagina no exitada:
Cuando la vagina no está en estado de exitacion mide alrededor de 8 a 11 centimetros de largo y las paredes forman un conducto plano.
--Tamaño de la vagina en estado de exitacion:
Cuando esta exitada puede alargarse aumentando su tamaño tres o cuatro centímetros durante la estimulacion sexual manual u oral.
La vagina es capaz de adaptarse al tamaño del miembro que la esta penetrandoen ses momento, sea cual sea su tamaño.
--¿Cuál parte de la vagina es la mas sensible?:
La mayor sensibilidad de la vagina se halla es su parte externa, aun cuando algunas mujeres encuentran que la presion y el estiramiento profundo en la vagina son placenteros, éste no es requisito comun del placer femenino.
--Lubricación vaginal:
La lubricación que se presenta durante la exitacion sexual es producida por la vagina misma, sus secretan un liquido mediante un proceso similar al de la sudoración provocado por el filtrado de la sangre a travez de sus paredes.
--Importancia de estar lubricada:
La vagina responde inmediatamente a la exitacion sexual, mientras mas exitada te sientas, más humeda estarás y tus musculos vaginales se volveran mas elasticos. Tan pronto como el teppenetre , relajate y muevete despacio para que tu vagina se vaya adaptando.
--Como fortalecer la vagina:
La mujer con musculos vaginales flojos y relajados en exceso, puede fortalecerlos mediante ejercicios adecuados. Se le recomienda que contraiga los musculos vaginales como lo haría al contraer el esfínter uretral para detener la orinacuando haya comenzado la miccion. Debera repetirse una serie de 20 contracciones alternando con relajaciones unas 10 veces al dia. Después de 3 meses de practicar estos ejercicios, será notoria la diferencia en el tono muscular de la vagina.
Finalidad de mejorar la vagina:
Mejorar lo qu sientes durante tus orgasmos.


Dr. Miguel Sira.
Sexologo.

martes, 12 de agosto de 2008

El orgasmo es mejor que la aspirina....

........Y otras sorpresas!
Por EFE,

Chicas y chicos, preocupada siempre por nuestra salud y buscar los remedios mas eficaces y por supuesto con sabores mas ricos, sin prescripción medica y sin daños colaterales… aquí les traigo un eficaz tratamiento para el dolor de cabeza, ya me dirán si sirve… un besitito.

Siempre es bueno conocer más sobre nuestra sexualidad, y esos datos que parecen insignificantes pueden resultar muy significativos cuando estás en la cama. Así que lee estas curiosidades que tal vez ya viviste, pero no asumiste:

- Además de placentero, el clímax femenino puede ser tan eficaz como un analgésico. Además, la denominada “pequeña muerte dulce” puede estar influenciada por una predisposición genética y es un punto al que se puede llegar por medio de una leve estimulación eléctrica o ¡incluso fingiendo deliberadamente!- Sabías que después del clímax la mujer no tiene un período de recuperación tan marcado como el hombre, o éste es muy breve, por lo cual puede experimentar un segundo orgasmo poco después del primero e incluso conseguir varios orgasmos consecutivos.- La estimulación del clítoris es la principal fuente del orgasmo femenino, lo cual no es extraño si se tiene en cuenta su gran densidad de terminaciones nerviosas, que es mucho mayor que la del conducto vaginal y le confiere una sensibilidad 3 ó 4 veces superior a la del glande masculino.
- Algunas mujeres experimentan el orgasmo durante el parto, otras al ser estimulados sus pechos y las hay que han tenido orgasmos espontáneos o sin que haya estimulación. El orgasmo también puede llegarles mientras duermen o a raíz de los sueños.- El orgasmo equivale a dos aspirinas contra el dolor de cabeza al inducir la liberación de endorfinas, unas sustancias hormonales que produce el organismo y son el equivalente natural de opiáceos como la morfina, un potente relajante y analgésico.- Según otros estudios internacionales, hacer el amor regularmente disminuye el riesgo de infarto, ya que el músculo cardiaco realiza una actividad similar a cuando se practica un deporte, mientras que los preliminares y la actividad amorosos, ayudan a prevenir el cáncer de mama, en la mujer, y de próstata en los varones.
Ya se nos acabaron las excusas... ahora no podremos decir... "" Cielo, tengo un insoportable dolor de cabeza....;)

http://tuvida.aol.com/salud/saludsexual/canvas/_a/el-orgasmo-es-mejor-que-la-aspirinay/20070309122009990001

sábado, 12 de julio de 2008

Sexo en el Agua.... mas que recomendable.

El verano invita a vivir de noche y de día y también a descubrir nuevas sensaciones. El agua suele estar en muchas de las fantasías sexuales de hombres y mujeres. Desde la bañera, pasando por el sofisticado jacuzzi, una piscina o la postal de una playa al atardecer y los cuerpos mojados por las olas que vienen y van incansablemente. ¡Lindo! pero cuidado con terminar allí el encuentro. El líquido elemento que inunda muchas de nuestras fantasías eróticas y las historias de las aventuras más osadas guarda sorpresas que sólo la práctica devela.
Sentirse casi ingrávidos permite hacer algunas posturas que en tierra firme nuestro peso corporal no lo acepta. Recuerda tus experiencias, si las tienes, o proyecta tu imaginación. El agua rodeándonos nos seduce, e invita a la pasión y el desenfreno a ese ser elemental e instintivo que somos, pero cuando avanzamos hasta buscar el coito dentro del agua, eso es distinto. ¿Qué sucede?

Aunque vital, el agua no es un buen lubricante y no facilita la penetración. El sexo oral también es divertido y muy excitante, pero debajo del agua puede convertirse en una tragedia, ya que con cierta certeza terminará tragando mucha agua. Y no es la idea. Ni hablar de la playa y la arena. Emocionante: las olas vienen y van, mojan, el viento, la brisa sobre cuerpos desnudos y frotándose con ellas, pero ¿y la arena? ¡Nada! No es buena aliada, y si no se toman las precauciones, todo el erotismo vital se puede ir por la borda gracias a unos diminutos granos.

Lo mejor es que aprovechemos las bondades del agua en el preámbulo, pero terminemos en tierra firme, pues aunque la penetración en el agua no causa dolor a la mujer, porque el agua no termina con la lubricación natural de una vagina excitada, sí sucede que junto al pene también entra agua en la vagina. Y allí esta el menudo detalle, porque el agua de la piscina, el mar, o la bañera además de brindarnos una experiencia sexual fascinante puede transmitirnos infecciones o irritaciones producto de jabones, arena de mar o las bacterias que se encuentran en las piscinas. Eso no es excitante.

¿Y el condón? En el agua un condón no sólo deja de ser eficiente, sino que puede ser un escollo. Por lo tanto, si la penetración es en el agua será mejor que sea con una pareja estable, con la que no corras el riesgo de contraer una enfermedad o el VIH. El método de control de embarazo debe ser por la vía oral. Pero no te desalientes...¡No todo está perdido! Al contrario, el agua tiene un potencial infinito para provocarnos placer. Y si lo dudas, piensa en la cadencia de los movimientos cobijados por la liviandad del cuerpo bajo tu poder, en las distintas posiciones que puedes practicar con más facilidad y flexibilidad, pero menos continuidad y más resistencia en los movimientos intensos.

Aprovechemos el movimiento natural de las aguas para provocar el cuerpo y experimentar sensaciones que no se consiguen en otro medio. El agua es también humedad y eso sí que es sinónimo de que las cosas están funcionando bien en una relación sexual. Gotas de sudor instaladas en el cuerpo, humedad vaginal y fluidos que se desplazan para anunciar que de la pasión hemos pasado a la excitación y estamos en el mundo del placer total. La moraleja será usar el agua como complemento. Claro, mojar, pero no inundar. Conjuguemos el verbo mojar que puede ser un aliado de indiscutible de la sensualidad. Yo te mojo, tú me mojas, nosotros nos mojamos. Faldas o camisetas pegadas al cuerpo. Verter pequeñas gotas en todo o parte del cuerpo. Dejar que se deslicen, que se esfumen o por fin, beberlas. ¡Todos estamos mojados...!

viernes, 27 de junio de 2008

El Beso Erótico.

Pudiera pensarse que el tema de los besos sólo debería preocupar a los que inauguran la pubertad y se pasan durante horas delante del espejo ensayando cómo besar a su idealizado príncipe o princesa. Pero lo cierto es, que continúa siendo de gran relevancia en el mundo sexual y afectivo de los adultos. Hoy queremos detenernos, y hacer una reverencia si fuera necesario, ante la sensualidad y majestuosidad del beso con lengua.
No hablamos de unir las lenguas como cobras o lamer como algunas mascotas, nos referimos al arte de besar con pasión, para lo cual se hace imprescindible un buen manejo de los labios y la mucosa bucal. No es algo que se aprenda de un día para otro, pero el papel que tiene en la atracción es concluyente para una gran mayoría, sobre todo si tenemos en cuenta el efecto de rechazo que provoca un beso mal dado.

Entre las quejas más frecuentes, aparte de una halitosis de esas que lejos de seducir marean, encontramos las siguientes:
• Introducir la lengua hasta dar las doce campanadas con la amígdala. Es innecesario tocar fondo, generará en el receptor una sensación de agobio e incomodidad. Mover la lengua en sentido rotatorio o entrelazándola con la del compañero es más agradable y exitoso.
• Invadir la boca del otro con exceso de salivación. Es verdad que hay personas que salivan más que otras, ante lo cual poco se puede hacer, salvo tener más cuidado y tragar antes.

• Asfixiar al amante con un beso hiperprolongado. A veces hay quien dejándose llevar por el momento y la excitación se embarca en un beso ininterrumpido sin darse cuenta de que el otro o no lo siente así o necesita coger aire, pues tanta intensidad le resulta molesta, sin que ello signifique que experimente menos sentimientos o amor. Por eso, es conveniente estar atentos a la respiración y gestos del compañero, y alternar el beso profundo con otros juegos como morderse los labios, besar en el cuello, acariciarse, etc.

Pero ¿por qué despierta tantas emociones un beso? Pensemos que tanto los labios, como la lengua y las paredes internas de la cavidad bucal son zonas altamente sensibles por la cantidad de terminaciones nerviosas que tienen. Además es una práctica que conlleva una gran estimulación sensorial: la textura (suavidad de la lengua y del interior de la boca), la humedad, el calor del aliento, etc., son percepciones excitantes, que se ven amplificadas por el hecho de cerrar los ojos, y hacer foco en el beso.

Cuando besar provoca excitación, el cuerpo en general está más receptivo a la estimulación erótica, con lo que no es extraño que genere algunas reacciones físicas como la erección del pene y los pezones, lubricación vaginal y emisión del líquido preseminal (transparente) en el caso del hombre. Aunque es más infrecuente, también un beso por sí solo puede desencadenar un orgasmo, en parejas muy jóvenes, sobreexcitadas y poco experimentadas, reacción que conforme se habitúan a los contactos íntimos irá desapareciendo. Mas no basta tener la capacidad de sentir deseo para tenerlo, de ahí que los actores y las parejas sin “química” puedan besarse externamente de manera apasionada, y sin embargo vivirlo subjetivamente con indiferencia, e incluso desagrado.

Para los que todavía no se han iniciado en esta práctica, o para los desentrenados que la perdieron en sus tiempos de juventud o en los primeros años de la relación de pareja, a continuación os esbozamos una serie de pautas para que tengáis éxito y disfrutéis, recordándoos, eso sí, que como todo en la vida es cuestión de ensayar y ensayar (con la persona adecuada):

• Utiliza el extremo y los bordes de tu lengua para explorar y acariciar con ellos los de la lengua de tu pareja, o bien debajo de la misma. También puedes jugar a rozar lentamente el borde interno de las encías del otro (sobre todo la superior), la parte anterior del paladar o cielo de la boca, sin detenerte en los dientes excesivamente. Cuidado con las cosquillas que esto le provoca a algunas personas.

• Recorrer la cara inferior de su lengua hasta el frenillo, suele ocasionar sensaciones muy placenteras.

• Combina la estimulación lingual con la de los labios. Mordisquéalos suavemente, y aprisiona alternativamente su labio inferior y superior entre los tuyos. Los tratados eróticos (kamasutra, la técnica japonesa Shiatsu) argumentan que el labio superior femenino es una de las zonas más erógenas de su cuerpo, incluso aluden al canal nervioso que une directamente el labio superior con el clítoris, con lo que al ser masajeado el primero liberaría energía sexual y estimularía el deseo.

• Algunas parejas disfrutan de introducir y sacar rítmicamente la lengua (a modo de embudo) en la boca del compañero, como preludio simbólico de la penetración que se producirá durante el coito.

• Las posibilidades son infinitas y a gusto de los protagonistas (succionar los labios, la lengua).

• Este tipo de beso profundo, o beso francés, se puede complementar con otro tipo de caricias, en las que la lengua y los labios llegan hasta el cuello, la nariz, los ojos, y en especial las orejas. Éstas últimas son lugares altamente erógenos para la gran mayoría, aunque hay un porcentaje de personas a las que le causa rechazo, igual que los besos o caricias en el ombligo.

Ni que decir tiene que esto no es un manual para poner en marcha un aparato electrónico. De nada sirve llegar e imponer los movimientos propios, si no escuchamos lo que nos quiere decir la lengua de la otra persona. Besar no sólo es ser activo y hacer ejercicios gimnásticos linguales, también implica recibir el beso, acoger los labios del compañero y dejarse descubrir por ellos. Es enriquecedor intercambiar los papeles de vez en cuando, de modo que unas veces sea uno el que besa y el otro el que recibe.
El beso que hoy os hemos presentado es satisfactorio por sí mismo, que incentive el deseo no significa necesariamente que tenga que ser siempre un medio para llegar a la relación sexual. Como quien dice, ¡es válido por sus propios méritos!

Mas Que Sorprendente Reloj: