Lokos y Xifladas

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domingo, 23 de diciembre de 2007

Masacre en Ciénaga Grande, Colombia.

PILAR LOZANO. Bogotá.
Al menos sesenta habitantes de los pueblos lacustres de La Ciénaga Grande de Santa Marta, en la provincia caribeña del Magdalena, fueron asesinados por grupos paramilitares.
El horror para las gentes humildes de estos caseríos, plantados en medio del agua, empezó el miércoles pasado pero sólo una semana después los fiscales pudieron entrar a La Ciénaga para iniciar el levantamiento de cadáveres y comprobar la magnitud de la barbarie.
Raúl Perdomo, encargado de la oficina de desplazados del Magdalena, confirmó a este periódico el hallazgo de sesenta y dos cuerpos cosidos a balazos. Se teme que la cifra aumente porque hay cuarenta personas desaparecidas. "Es posible -opina Perdomo-, que muchos cadáveres no puedan ser rescatados del fondo de la ciénaga".
Esta puede ser la peor masacre de los grupos de extrema derecha que han sembrado de muerte el país.
La primera imagen de este hecho se conoció el pasado fin de semana: los cadáveres de seis hombres descalzos, tirados, como bultos, frente a la pequeña iglesia de Nueva Venecia, una de las poblaciones palafíticas de la Ciénaga. Con el paso de los días la cifra de víctimas se fue multiplicando con la aparición de cuerpos flotando en los caños, tirados en canoas, o frente a las casas de madera.
Según algunos testigos esto fue lo que ocurrió en Nueva Venecia: el miércoles 22 al amanecer, diez pescadores fueron abordados por los asesinos a la altura de caño Clarín cuando se dirigían en canoas hacia Barranquilla (capital de la caribeña provincia de Atlántico) a vender pescado.
Los obligaron a regresar para guiarlos a Nueva Venecia. Allí sacaron a otros hombres de sus casas, los reunieron en la iglesia, los fueron llamando de acuerdo a una lista y a los elegidos los obligaron a tenderse boca abajo. Mientras les gritaban "hijos de puta guerrilleros", les dispararon en la nuca. Después se dedicaron a matar, sin contemplación, a todo el que iba llegando al caserío, tras cumplir su faena de pesca.
Más tarde los setenta paramilitares, que se movilizaban en cinco lanchas, recorrieron los pueblos edificados sobre estacas. Algunos testigos han contado que los matones, que vestían prendas militares y cubrían sus rostros con pasamontañas, navegaron por los caños disparando a quien encontraban a su paso: hombres, mujeres, niños.
Hoy la Ciénaga no es más que un grupo de poblaciones fantasmas. Sus habitantes huyeron, unos hacia Soledad, cerca de Barranquilla; otros a Sitio Nuevo en la vía hacia Santa Marta. Sólo en este último lugar hay trescientos cincuenta niños, la mayoría huérfanos de esta acción bárbara.
"Esta masacre es parte del conflicto entre guerrilla y paramilitares", explicó Perdomo a este periódico. "La geografía de la Ciénaga es muy confusa y se presta para que cualquiera establezca allí sus bases militares".
Algunos relacionan el crimen múltiple con el secuestro de un grupo de socios de un club de pesca, el año pasado, por parte del ELN (Ejército de Liberación Nacional) en la vecina Ciénaga del Torno. Los paras suponen que la guerrilla utilizó La Ciénaga Grande como escondite de los secuestrados.
"Pagó la población civil porque fue un ataque frontal e indiscriminado contra humildes pescadores indefensos", dice Perdomo, quien se muestra alarmado por la poca atención que se ha prestado en el país al hecho brutal. Según este funcionario existe además un interés especial de los grupos armados por mantener el control de esta zona que pronto será declarada Reserva de la Bioesfera.
No es la única masacre de los últimos días de estos grupos fuera de la ley. Entre otras, atacaron varias aldeas de Cajibío, provincia del Cauca, y mataron a diez campesinos, uno de ellos era Diego Adolfo Camayo, concejal elegido a finales de octubre por la Alianza Social Indígena.
Ante la gravedad de la situación, el Defensor del Pueblo Eduardo Cifuentes pidió al Gobierno que suscriba el Convenio de Roma para que estas masacres no queden impunes . "Un pueblo que se considera civilizado no puede aceptar este tipo de actos", dijo preocupado porque, en este país, ya nadie parece conmoverse con estos actos de barbarie.
La Imagen puede contemplarse hasta Enero en Murcia, en una exposición de Botero
PD: Cuantos Genocidios como este o similares se sufren continuamente? Y lo casi peor, no son ni noticia??? Con vuestra ayuda espero saquemos entre todos muchos y muchos de casos similares, en los que gobiernos se convierten en asesinos.

1 comentario:

Afrodita dijo...

No son las unicas... siempre han existido, pero por comun no son noticia... en comparacion, secuestran una niña en españa.. y es noticia en todo mundo.. en las selvas y cienagas colombianas y venezolanas hay estas matanzas un dia si y otro tambien.. hay infinidad de secuestrados a diario... pero tampoco es noticia.. estamos tan acostumbrados a la barbarie, ke decir algo es redundar... no hay compasion ya en nuestras tierras...
solo nosotros vemos con dolor e impotencia todo cuanto nos ocurre..
gracias cielo, por sensibilizarte con esto
muackssssssssssss..!!!!!

Mas Que Sorprendente Reloj: